R. Homes contaba con tres comunidades residenciales de nueva construcción en el sur de Florida: Chloe’s Estates, Julie’s Estates y Cutler Bay Estates, sumando un total de 29 unidades y representando más de $16 millones de dólares en inventario.
Aunque R. Homes ya invertía en campañas de Google Ads, enfrentaba dos problemas críticos.
El costo por lead era demasiado alto y, además, la ausencia de un sistema automatizado de calificación de prospectos provocaba tiempos de respuesta lentos, una desventaja importante dentro del competitivo mercado inmobiliario de nueva construcción en el sur de Florida, donde los compradores con alta intención suelen comparar varios desarrolladores al mismo tiempo.